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jueves, 17 de junio de 2010

¿ Que es la Espiritualidad ?



¿QUE ES LA ESPIRITUALIDAD?

 

Es Un Término que se aplica a la mención de patrones que se gobiernan por el deseo de estar en paz consigo mismo, con los demás y con Dios para los que creemos en El.
Pero casi siempre en todos los diferentes campos religiosos, se aplica de la misma manera. Todos los que practican o buscan la espiritualidad, pretenden en primer lugar sembrar armonía en su entorno, amor en medio del odio, Paz en medio de la guerra.

Algunos sinónimos de espiritualidad podrían ser:
- Religiosidad.
- Misticismo.
- Idealismo.
- Sensibilidad.
Y el gran antónimo de espiritualidad es:
- Materialismo.

La espiritualidad es una dimensión de la experiencia humana que a los psiquiatras cada vez les interesa más, por sus potenciales beneficios en la salud mental. En el cuidado de la salud, la espiritualidad es definida como un arraigado sentimiento de significado o propósito en la vida, junto con un sentimiento de pertenencia. Trata de aceptación, integración y unicidad.

Valores y habilidades espirituales.
Las prácticas espirituales incentivan una conciencia que sirve para identificar y promover valores como la creatividad, la paciencia, la perseverancia, la honestidad, la delicadeza, la compasión, la sabiduría, la ecuanimidad, la esperanza y la alegría. Todos los cuales soportan el buen cuidado de la salud.
Las habilidades espirituales incluyen:
  • Ser auto-reflexivo y honesto.
  • Ser capaz de mantenerse concentrado en el presente, estando alerta, sin apuro y atento.
  • Ser capaz de descansar, relajarse y crear un estado mental calmo y pacífico.
  • Desarrollar mayor empatía por los demás.
  • Encontrar coraje para soportar períodos de angustia e incertidumbre con una actitud positiva.
  • Desarrollar una mayor claridad, por ejemplo, sobre cuándo hablar y cuándo callar.
  • Aprender a dar sin sentirse desangrado.
  • Ser capaz de sufrir y dejar ir.

Espíritu y Espiritualidad.

Espíritu. Es un concepto que alude a una fuerza no perceptible por los habituales 5 sentidos. En la antigüedad se asociaba a la fuerza que el aire pudiera ejercer sobre las velas de un barco. También al aliento motivador que permite acometer tareas en un estado de ánimo de felicidad. El espíritu que alienta nace de la integración de la información en un cerebro con capacidades de pensamiento y le explica al ser humano su propia capacidad para pensar y para tener animación, emergiendo la capacidad de autodominio. Los animales y las plantas tienen  Alma ánima pero no son capaces de auto dominar su espíritu.
Esto establece la principal diferencia entre alma y espíritu: No tienen capacidad de elección sujeta a criterios racionales, por los cuales dominar su alma; por lo tanto son carentes de espiritualidad, pero no de espíritu. La espiritualidad está basada en la trans-personalización del ego, reconociendo que la energía que aliente nuestra naturaleza, procede de un sistema basal, dando soporte a la creencia de la existencia de un espíritu o aliento superior del cual depende nuestro ego.
La gran incógnita que representa para el ser humano el entender como dominar el pensamiento del hombre y así condicionar las expresiones del alma a voluntad, dio origen a la conceptualización de un espíritu o aliento que trasciende al ego, y por lo tanto en jerarquía, que da soporte al ego y la voluntad. Una especie de hommo dei.
La persona capaz de armonizar alma y espíritu se encuentra más cerca de Dios y es capaz de trascender lo que entendemos comúnmente por humano. Eso no lo hace superior a los demás, sólo lo prepara para servir a los demás como instrumento de una voluntad superior.
La espiritualidad es la forma de trascender al propio ego y reconocer que se necesita más poder del que nuestro ego pudiera estimular para dirigir nuestra voluntad. En este aspecto, la religión es un conjunto de experiencias, que han sido útiles a las personas en la puesta en práctica de unos dogmas que no son, o no suelen ser colaterales a la naturaleza humana, y sí necesarios para forzar la socialización a entornos más artificiales, que a veces entran en concordancia con los criterios de los gobernantes, principales beneficiarios del recurso humano, mientras otras muchas veces quedan puramente en el ámbito ideológico o de los científicos o filósofos. El resultado es una deidad con atributos sobrenaturales que se deben imitar, pero cuya presencia es difícil de delimitar.
La puesta en práctica de dichas costumbres, suelen otorgar una adoración a un dios o varios dioses a través de una estructura como la religión o a través de pensamientos y actitudes no estructurados en una sociedad, con el único objetivo de motivar y alentar el recurso humano social. Esa imagen divina aparece en el momento en el que uno reconoce que no hay poder que suministre suficiente fuerza a nuestra voluntad si lo tomamos del ego, emergiendo las propiedades de nuestro sistema basal, que nutre un estado de flujo que nos encamina a un estado de ánimo feliz.
La dimensión espiritual trasciende, por su naturaleza, al control de la voluntad y al deseo del ego, pero no necesariamente a la comprensión intelectual, pues la evidencia de existir escritos sagrados dan a entender que han habido personas que lo han logrado entender y poner por escrito. Así, la religión es una expresión de dicha experiencia a través de un sistema de:
1.       Doctrinas morales.
2.     Prácticas culturales (ritualizadas y/o espontáneas, comunitarias y/o personales).
3.     Un conjunto de símbolos (creencias, lugares santos, sacerdocio.)
La simbología religiosa es interpretada en la realidad ligando la experiencia espiritual (símbolo con su significado, fundamento con su argumento), con la historia patente (en parte simbolizada con su significante y moraleja final). Desde sus comienzos el hombre ha demostrado conciencia de su necesidad espiritual, puesto que así fue creado.
Las 4 Leyes de la Espiritualidad.
                                                              PRIMERA LEY DICE:
LA PERSONA QUE LLEGA ES LA PERSONA CORRECTA”
Es decir que nadie llega a nuestras vidas por casualidad, todas las
personas que nos rodean, que interactúan con nosotros, están allí por algo, para hacernos aprender y avanzar en cada situación.

LA SEGUNDA LEY  Dice:
       
“LO QUE SUCEDE ES LA ÚNICA COSA QUE PODÍA HABER SUCEDIDO”:
Nada, pero absolutamente nada de lo que nos sucede en nuestras vidas podría haber sido de otra manera. Ni siquiera el detalle más insignificante.
No existe el: “si hubiera hecho tal cosa… hubiera sucedido tal otra”.
No!… lo que pasó fue lo único que pudo haber pasado y tuvo que haber sido así para aprender esa lección y seguir avanzando hacia adelante.
Todas y cada una de las situaciones que nos suceden en nuestras vidas son perfectas, aunque nuestra mente y nuestro ego se resistan y nos tiendan una trampa en la que hemos caído al no querer aceptarlo.

LA TERCERA LEY  Dice:
“CUALQUIER MOMENTO EN QUE COMIENCES ES EL MOMENTO CORRECTO”
Todo comienza en el momento indicado, ni un momento antes, ni después. Cuando estamos preparados para que algo nuevo empiece en nuestras vidas, es allí cuando comenzará.

LA CUARTA LEY Y ULTIMA Dice:
“CUANDO ALGO TERMINA… TERMINA”
Simplemente es así. Si algo terminó en nuestras vidas, es para nuestra evolución como Seres Humanos, por lo tanto es mejor dejarlo y seguir adelante y avanzar ya enriquecidos con esa experiencia.

La espiritualidad es una dimensión de la experiencia humana que a los psiquiatras cada vez les interesa más, por sus potenciales beneficios en la salud mental. En el cuidado de la salud, la espiritualidad es definida como un arraigado sentimiento de significado o propósito en la vida, junto con un sentimiento de pertenencia. Trata de aceptación, integración y unicidad.

Camino a la espiritualidad.
Naturalmente el proceso dependerá de la personalidad de cada uno y de las dificultades de cada uno, por lo cual, cada cual de hecho deberá entender y buscar su propio camino, una forma es conocer el camino que siguen los demás e intercambiar opiniones para adoptar algunos elementos al propio camino, siempre y cuando se consideren adecuadas. Naturalmente no todo sirve a todo el mundo, tal como un mismo  pantalón solo puede ser usado por una serie de personas, un elemento de camino espiritual de alguien puede servir, pero no todos. Ya que cada uno tiene una personalidad, unas calidades-defectos diferentes.
¿Por qué calidades-defectos y no se ha diferenciado en el texto ambos elementos? Básicamente porque según el como se use una característica de uno de la personalidad, puede ser un defecto o una calidad. Pero en si mismo o misma no es una calidad o defecto.
Ejemplo: Ser reservado... Hasta cierto punto ser reservado es interesante, porque hace que uno no explique su vida a todo el mundo y hacerse pesado, pero si es excesivamente reservado puede ser misterioso y generar desconfianza. Entonces es cuando se convierte en defecto.
Dicho esto, el objetivo de la espiritualidad es de convertir esos elementos de uno, en todo o a lo máximo en calidades, o sacar provecho a todos los elementos de la personalidad o básicamente usarlas adecuadamente.
El camino a la espiritualidad no se hace solamente meditando, ya que eso es solamente el trabajo de energía.
Para trabajar la espiritualidad de una forma que cualquier humano puede hacerlo es:

- Evaluar su personalidad, tratando de valorar lo que uno usa bien de uno mismo o usa mal.
Las amistades pueden ayudar a eso o la pareja, según la relación que se tenga con ella.
- Trabajar el afecto y el cariño: Es necesario para un buen avance espiritual, tener afecto, tanto de pareja como de amistades como de familia... Esos 3 afectos son necesarios para un equilibrio afectivo de la persona. Pero, eso si, esas relaciones tienen que equilibrarse o esforzarse para que sean equilibradas. Los afectos no han de condicionar la vida de uno, pero tampoco se puede poner por encima otras cosas para descuidar a los afectos.
Ni abusar del afecto ni descuidarlos, buscar un equilibrio. Tratar de organizar su vida para que haya tiempo para los afectos como para las obligaciones y cosas de uno.
- Tener tiempo para uno mismo, para estar solo y con uno mismo, para dialogar con nosotros mismos, algunos pueden incluso imaginar que hablan consigo mismos, para conocer sus deseos, sus aspiraciones, su personalidad, sus afectos.
- Dedicar un tiempo a organizar su tiempo. Destinar un tiempo a los afectos, otro a los objetivos profesionales o propios (sean artísticos, profesionales, hobbys) y exigir a los afectos que respeten eso, aunque no lo entienden.
- Dedicar un tiempo a estar en silencio, observar y escuchar lo que sucede alrededor, nuestro mundo interior es interesante, pero hay que ver el exterior, porque... en la espiritualidad se aprende hasta de la hormiga que camina en busca de comida.
- Tener una buena alimentación, ni excesiva ni en defecto, comer según el hambre y necesidades energéticas de cada uno.

- Buscar la alegría.
- Para avanzar espiritualmente, hay que hacer cosas, sí. que a uno le gusten, pero sin que esas requieran un gasto excesivo de energía y pudiendo combinar con las obligaciones, afectos de tal forma que uno pueda tener tiempo para recuperar la energía.
- Distraerse con cosas banales. Es necesario vaciar de cuando en cuando la mente, pero sin pasarse para que la mente no quede hueca, para que la mente esté abierta a nuevas ideas, pensamientos o conocimientos, incluso sensaciones.
- Tener una mentalidad abierta, intentar observar y escuchar todo, buscar entender lo que uno no entiende y aprender a respetarlo.
- Respetar y hacerse respetar. Este punto quizás sea un poco curioso, pero muchas veces hacemos cosas, para que los demás estén contentos, no... Se ha de uno hacer respetar y decir al otro que no puede o no desea, que entienda que ha de hacer esas cosas, también uno ha de respetar a los demás, las necesidades afectivas y profesionales del otro.
- Perseverar en lo que uno hace.
- Adquirir conocimientos, buscando información, leyendo libros... Pero sin abusar de ello, ya que es imprescindible que el conocimiento sea sobre lo humano o lo espiritual, se adquiera, se experimente y se asimile, incluso llegando a ser capaces de sintetizarlo o explicarlo con palabras sencillas. Es más importante la calidad que la cantidad de conocimientos.
Es mejor saber poco y bien sabido que mucho y mal.
Dicho todo esto, el camino espiritual desde lo humano es sencillo.

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